El poder de una Visión

“Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón…Aquel que mira afuera, sueña. Quien mira en su interior, despierta”

 

A mediados del siglo XV un gran bloque de mármol se encontraba en Florencia, era un bloque enorme, de más de cinco metros de alto, el cual había sido expuesto a las manos de artistas que intentaron darle forma sin éxito, hasta que llego a la vista de Miguel Ángel Bounarrotti, un joven escultor de 26 años quien se sabe pasó mucho tiempo mirando el bloque, que estaba en el patio del Departamento de Obras de la catedral, invadido cada día más por la naturaleza que reclamaba su espacio. Dio vueltas a su alrededor durante meses. El artista ya estaba esculpiendo.

“Ho visto un angelo nel marmo e ho scolpito fino a liberarlo. (Vi el Ángel en el mármol y tallé hasta que lo puse en libertad.)”

Miguel Ángel pasó años tallando la majestuosa obra de más de cinco metros de alto y 5572 kilogramos con detalles sorprendentes.

En la historia del David de Miguel Ángel encontramos uno de los mejores ejemplos de personas visionarias, quien después de tres años de arduo trabajo sobre un bloque de mármol se convirtió no sólo en el mejor escultor, sino que su obra nos sigue asombrando aún hoy en día.

La manera en que se puede identificar a los visionarios es que, de alguna forma, ellos pueden “ver” por anticipado su proyecto y actúan para que se convierta en realidad.

La visión nos permite anticipar el futuro para darle sentido a nuestras acciones ya que estas se comienzan a orientar hacia metas y objetivos específicos, lo que llena de sentido la vida.

Los visionarios pueden ver las cosas mucho antes de que sucedan: ven un escenario futuro y su participación en este.

Para encontrar nuestra visión es importante comprender que todo nace en el pensamiento, es un proceso mental que genera un cambio de perspectiva y comienza a acotar nuestras decisiones.

 

Una visión sin acción es solo una ilusión